miércoles, julio 23

Paraiso Sentimental


Me hubiese gustado parar el tiempo, hacía tiempo que no era tan feliz...


Ya estoy de vuelta... La rutina se vuelve a instalar en mi vida, y esta vez, presiento que vuelve para quedarse mucho tiempo.

Al igual que dicen que después de la tormenta siempre llega la calma... En este caso ha sido al revés, después de mucha calma... la tormenta se avecina, se acerca a marchas forzadas...


He pasado unos días inolvidables en ese lugar apartado de mi vida cotidiana, donde prometí contra viento y marea que pasaría el fin de semana. Verdaderamente ha merecido la pena.

He inhalado la tranquilidad que me ofrecía la compañía de mis seres más queridos, la confianza de sentirte arropado, el calor de una familia forzada se instaló entre mis brazos llegando a no ser tan forzada... Me he sentido en paz... Libre de esta sociedad que cada día me aprieta más.

Solo hemos estado los cuatro: mi vida, mi futuro, mi pasado y yo. Hemos convivido como nunca antes habíamos conseguido convivir, con algún choque de por medio, claro está (si no lo hubiera habido no se llamaría convivencia)... Parecía como si de alguna forma todas las fuerzas supremas que controlan nuestro destino hubiesen querido que fuese así...

Pero todo lo bueno se acaba deprisa...

Ahora de nuevo estoy aquí, sentado delante de mi amigo desahogo, escupiendo sentimientos que quisiera mantener para siempre... pero "nada es para siempre"... Soy consciente de ello. La lucha por mi supervivencia comienza de nuevo, después de una tregua maravillosa.


Echo de menos tenerte a mi lado, y esta noche será larga sin el calor de tu respiración sobre mi hombro...

Echaré de menos despertar a tu lado y pensar como hacer para superar la perfección del momento...

No importa que ya no estemos allí, ese lugar nos esperará. Me quedo con la grata satisfacción de haberos hecho felices... y de que también sintáis lo mismo que yo, echando de menos aquel particular paraíso.


Me hubiese gustado... parar el tiempo.



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